Caixabank, resultados 2017

  • La consolidación del BPI provoca un aumento del Margen Bruto, pero también un aumento de los gastos de administración que llevan el índice de eficiencia al 55,7% (52,6% en 2016).
  • El Resultado de explotación se reduce un -26,8% como consecuencia de haber aumentado los gastos de administración al consolidar BPI, mayores dotaciones para prejubilaciones y mayores dotaciones para deterioros como consecuencia de haber disminuido excesivamente estos costes en 2016, únicamente para dar mejores resultados de forma artificial.
  • El beneficio neto aumenta un 61% exclusivamente por extraordinarios.

La incorporación del BPI portugués le dado crecimiento al margen bruto de Caixabank en 2017. El margen de intereses y las comisiones aumentan significativamente, pero un menor resultado en las operaciones financieras provoca que el Margen Bruto aumente un 5,1% (395,4M€) sobre el obtenido en 2016

En cambio el resultado de explotación se reduce un -26,8% respecto al obtenido en 2016 (-708M€ de mayores costes), fundamentalmente como consecuencia de un aumento en los costes de administración del 11% (400M€) que llevan el índice de eficiencia al 55,7% (52,6% en 2016) y se comen la mayor parte del aumento que podría haber tenido el margen bruto. La reducción del resultado de explotación se produce fundamentalmente por dos motivos: 1.- Un aumento de las dotaciones normales del negocio bancario por importe de 275M€ más que en 2016, que son ocasionadas por un aumento en las dotaciones para prejubilaciones de 320M€ más que en el año 2016. 2.- Un aumento de las perdidas por deterioros por importe de 366M€ más que en 2016.

La situación actual del banco dice mucho sobre la forma de gestionarse que tiene y para eso hay que entrar un poco en antecedentes:

En 2016 se produjeron ventas de inmuebles que provocaron pérdidas adicionales por importe de -1.000M€ aproximadamente. Caixabank redujo las dotaciones anuales hasta quedar en unos 500M€ desde los 2.000M€ que se venía dotando. Esta compensación de pérdidas con menores costes, podría tener sentido hasta cierto punto pues, algo positivo como es la venta de activos tóxicos no debería provocar pérdidas. Aunque por otra parte, si provocaron pérdidas, es evidente que los activos vendidos no estaban suficientemente dotados.

De cualquier forma, lo que hizo Caixabank en el cierre del 2016 fue hinchar los resultados porque no se conformó con reducir costes de saneamientos hasta compensar las pérdidas por las ventas de activos tóxicos, sino que redujo más de lo que debía, para dar en el año 2016 un aumento de los resultados netos del 28% respecto al 2015.

Ese movimiento lo hizo el Popular durante varios años seguidos antes del desastre, pero en Caixabank, no era esa la cuestión, estaba acordada la incorporación del BPI y esa compra iba a compensar la reducción excesiva del saneamiento. No obstante la reducción se hizo en el 2016 y la compra todavía no se había hecho efectiva y no se haría hasta finales de Enero de 2017. Caixabank adelantó una situación para dar aumentos artificiales de resultados, asumiendo el riesgo de que la operación no se produjera.

Vengo observando en demasiadas ocasiones que cuando alguna empresa hace movimientos raros que solo tienen sentido si se trata de presionar la cotización a corto plazo, siempre hay fondos “Value” que entran o acaban de entrar en su capital.

Situándonos ya en el cierre de 2017 y una vez ya incorporado el BPI, vemos que el Margen bruto solo ha aumentado un 5%, no obstante ello ha sido debido al resultado de las operaciones financieras que son coyunturales, el margen de intereses ha aumentado un 14% y las comisiones un 19%.

Pero el Resultado de Explotación que es el resultado de restar a los ingresos, los costes directos y los indirectos, es decir el negocio ordinario del banco ha disminuido un 27% respecto al obtenido en 2016 y ello ha sido consecuencia que ha tenido que volver a aumentar los costes por deterioros hasta los 950M€ y además, estas dotaciones se han juntado con que ha tenido que dotarse un 56% más para prejubilaciones. Si estas dotaciones se hubieran hecho en 2016, el resultado de aquel año hubiera tenido un aumento normal y la cotización apenas se habría movido, pero la gestión y la situación del banco, hubiera sido mucho más prudente. Prefirieron provocar artificialmente una subida en la cotización en vez de gestionar con prudencia y eso dice mucho sobre la forma de gestionar un banco que hay que tener muy en cuenta cuando invertimos a largo plazo.

La reducción del Resultado de Explotación del -27% que supone -700M€ en los resultados ordinarios, se compensa al comparar con el año 2016 porque en 2017, por una parte no tienen las ventas que provocaron las pérdidas de 1.000M€ y por otra han contabilizado el fondo de comercio negativo de BPI, dado que lo compraron por debajo de su valor contable y han aprovechado que la normativa permite pasar por resultados un beneficio que se produce como consecuencia de una compra y no de una venta. Se trata de un beneficio “falso” pero permitido por las normas y en realidad solo se trata de un simple asiento contable, pero aumenta los resultados.

Con ello en 2017 ha aumentado el beneficio neto en un 61% respecto al 2016 por los extraordinarios. Es significativo para entender la gestión de Caixabank que durante los trimestres primero y tercero en los que la información se ofrece de forma más libre, lo han venido presentando como si fuera un beneficio ordinario.

Con todo ello, entramos en 2018. La morosidad se ha reducido hasta el 5,9% (6,3% en 2016) la cobertura ha aumentado hasta el 49,8% desde el 46,6 de 2016.

El riesgo total sin dotar se ha reducido en 525M€ y ahora suponen el 3,5% de los activos tangibles, cuando en 2016 representaban el 4,3% de los mismos, pero la capacidad para absorber riesgos con sus resultados ordinarios se ha mantenido en el 21,7%, ligeramente por debajo de la que tenía en 2016 de 22,2%, lo que significa que para cubrir todos sus riesgos actuales sin dotar con sus resultados, necesitaría 4,6 años.

Hay que seguir la evolución de los refinanciados que han aumentado en 563M€ y podrían convertirse en un semillero de deterioros.

¿Cómo será 2018? El banco se ha quedado con poca pólvora pues ya ha sido utilizada casi toda. Su plan estratégico 2015-2018 incluía unas previsiones de obtener ROTE del 9-11% y cuando han presentado la información anual, indican que creen que conseguirán superar el 9%.

Un ROTE del 9%, llevaría el ROE en Caixabank al 7,6% (actualmente en 2017 obtiene un 6,9%) lo cual significa un BPA de 0,31€/Acc para 2018.

La cotización por el empuje que ha tenido está a PER 14 al cierre de 2017, aunque durante todo el año ha estado a PER 15-17. Un aumento del BPA del 9-10% podría justificar seguir pagando un PER 14-15 y llevar la cotización a 4,5-4,7€/Acc, pero de no conseguir este aumento, para el que ahora solo tiene su negocio y nada más, si el PER descendiera a 12,5 por ejemplo, la cotización podría quedar por debajo de los 4€/Acc.

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